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Mon, Aug

(Artículo publicado en http://icm.org.uy)

Personas que se han alejado sienten necesidad de la Iglesia

Equipos Consultores realizó un estudio sobre la religiosidad de los uruguayos
/C. Planelles

El alejamiento de la Iglesia es una situación conflictiva para las personas y algunos tienen necesidad de retomar ese contacto. Ese es uno de los principales hallazgos de un estudio cualitativo y cuantitativo realizado por Equipos Consultores a pedido de la Iglesia Católica de Montevideo.

La Iglesia reconoce su situación en la sociedad y es consciente de que en los últimos 20 años ha descendido la cantidad de personas que se dicen católicas. Para tener una visión más completa, encomendó a Equipos Consultores un estudio que permitiera conocer las respuestas de las familias montevideanas sobre la formación religiosa de sus hijos.

El estudio se hizo por medio de encuestas y grupos de discusión, y generó resultados representativos de toda la población de Montevideo.

Entre los principales aportes se encuentra el mencionado al comienzo: hay una valoración muy positiva de la educación catequética recibida en infancia y adolescencia. En la historia de vida de las personas, el Colegio y la Parroquia figuran como espacios de formación, contención, orientación, sociabilidad, juego y aprendizaje.

“Es un momento recordado como lleno de alegría, contención y aprendizajes. Un momento formador”, destaca el estudio. Agrega que se agradecen los valores incorporados, como por ejemplo la solidaridad, pensar en el otro, respetar, compartir, la vocación de servicio, ayudar o agradecer. Algunos valoran la disciplina y el orden moral. Y muchos manifiestan que, si bien a lo largo de la vida pierden contacto con la Iglesia, no dejan los valores ni prácticas que identifican como “muy católicas”.

Estudio Equipos consultores

Un punto de partida fue conocer en qué medida los adultos que recibieron catequesis ahora promueven que sus hijos tengan esta formación, ya sea en la parroquia o en el colegio.

Entre los católicos montevideanos adultos, aproximadamente el 80% fue a catequesis y recibió la comunión. Sin embargo, de los que tienen hijos mayores de 6 años, poco más de la mitad (56%) los envían a catequesis en el colegio o la parroquia. Este porcentaje aumenta en quienes tuvieron educación terciaria (a 76%), y es menor entre los que recibieron media básica o menos (41%).

Equipos Consultores identificó una situación de paradoja entre los padres que no envían a su hijos a catequesis: valoran enormemente la formación que ellos mismos recibieron pero no garantizan esa educación para sus hijos.

Por qué se han alejado

El estudio esboza una respuesta a esta situación y distingue cuatro elementos que inciden.

En primer lugar, los cambios en los estilos de crianza. Los padres de hoy tienen relaciones más horizontales que las que tuvieron y prefieren dar a sus hijos posibilidad de elección. En palabras más técnicas, “los adultos no ejercen un rol en la socialización católica de sus hijos”.

Luego, el hecho de que ciertas posturas personales con fuerte influencia del entorno social (aborto, casamiento homosexual, ideología de género) producen y refuerzan el alejamiento de la institución pese a que esto les provoca cierta nostalgia.

Un tercer factor es el alejamiento de la Iglesia en el entendido de que la religión consiste en los valores recibidos. Esto da cuenta de que hay una dificultad en la transmisión de la fe, que no consiste únicamente en valores sino principalmente en el seguimiento de Jesucristo.

El cuarto y último factor es la percepción de que instituciones laicas promueven valores similares a los del catolicismo.

En definitiva, el laicismo y el secularismo inciden, junto con el cambio en los modelos de crianza, en la decisión de los padres de no procurar una formación religiosa para sus hijos, tanto en el colegio como en la parroquia.

Opinión favorable hacia la Iglesia

Del total de los montevideanos encuestados, cerca de la mitad tiene una opinión favorable de la Iglesia Católica en Uruguay, mientras que el 31% tiene una opinión negativa.

Estudio Equipos consultores

Los que se autodefinen como católicos son el 38% de los citadinos, al tiempo que 18% se identifican con otras religiones y 43% no se afilian a ninguna en particular.

Este dato revela que se detuvo la caída de quienes se definen como católicos. Esta baja fue constante entre 1995 (57%) y 2010 (34%) y se estabilizó en los últimos 5 años.

Estudio Equipos consultores

Noción de lo perdido

Para quienes estuvieron cerca de la Iglesia y ya no lo están, el alejamiento es hoy una “situación conflictiva”, según detalla el reporte presentado por sus autores ante el Arzobispado. En esta línea, y “pese al alejamiento (que implica bajar la frecuencia de visita y en algunos casos estar muchos años sin ir a la Iglesia), las personas tienen una noción de qué han perdido: contacto con otros creyentes, la paz de la oración, la escucha de otra persona”. Algunas de las personas que se han alejado tienen necesidad de un contacto con la Iglesia.

Práctica religiosa

Entre los católicos encuestados, 8% asegura que asiste a ceremonias religiosas al menos una vez por semana, mientras que el 42% declara que lo hace rara vez o nunca.
En cuanto al rezo, 35% declara que hace oración al menos una vez al día y otro 32% lo hace una vez al mes, pero el 31% no suele rezar.
En general, quienes transmiten la fe en las familias son las mujeres, destaca el estudio.

(Artículo publicado en http://icm.org.uy)

Personas que se han alejado sienten necesidad de la Iglesia

Equipos Consultores realizó un estudio sobre la religiosidad de los uruguayos
/C. Planelles

El alejamiento de la Iglesia es una situación conflictiva para las personas y algunos tienen necesidad de retomar ese contacto. Ese es uno de los principales hallazgos de un estudio cualitativo y cuantitativo realizado por Equipos Consultores a pedido de la Iglesia Católica de Montevideo.

La Iglesia reconoce su situación en la sociedad y es consciente de que en los últimos 20 años ha descendido la cantidad de personas que se dicen católicas. Para tener una visión más completa, encomendó a Equipos Consultores un estudio que permitiera conocer las respuestas de las familias montevideanas sobre la formación religiosa de sus hijos.

El estudio se hizo por medio de encuestas y grupos de discusión, y generó resultados representativos de toda la población de Montevideo.

Entre los principales aportes se encuentra el mencionado al comienzo: hay una valoración muy positiva de la educación catequética recibida en infancia y adolescencia. En la historia de vida de las personas, el Colegio y la Parroquia figuran como espacios de formación, contención, orientación, sociabilidad, juego y aprendizaje.

“Es un momento recordado como lleno de alegría, contención y aprendizajes. Un momento formador”, destaca el estudio. Agrega que se agradecen los valores incorporados, como por ejemplo la solidaridad, pensar en el otro, respetar, compartir, la vocación de servicio, ayudar o agradecer. Algunos valoran la disciplina y el orden moral. Y muchos manifiestan que, si bien a lo largo de la vida pierden contacto con la Iglesia, no dejan los valores ni prácticas que identifican como “muy católicas”.

Estudio Equipos consultores

Un punto de partida fue conocer en qué medida los adultos que recibieron catequesis ahora promueven que sus hijos tengan esta formación, ya sea en la parroquia o en el colegio.

Entre los católicos montevideanos adultos, aproximadamente el 80% fue a catequesis y recibió la comunión. Sin embargo, de los que tienen hijos mayores de 6 años, poco más de la mitad (56%) los envían a catequesis en el colegio o la parroquia. Este porcentaje aumenta en quienes tuvieron educación terciaria (a 76%), y es menor entre los que recibieron media básica o menos (41%).

Equipos Consultores identificó una situación de paradoja entre los padres que no envían a su hijos a catequesis: valoran enormemente la formación que ellos mismos recibieron pero no garantizan esa educación para sus hijos.

Por qué se han alejado

El estudio esboza una respuesta a esta situación y distingue cuatro elementos que inciden.

En primer lugar, los cambios en los estilos de crianza. Los padres de hoy tienen relaciones más horizontales que las que tuvieron y prefieren dar a sus hijos posibilidad de elección. En palabras más técnicas, “los adultos no ejercen un rol en la socialización católica de sus hijos”.

Luego, el hecho de que ciertas posturas personales con fuerte influencia del entorno social (aborto, casamiento homosexual, ideología de género) producen y refuerzan el alejamiento de la institución pese a que esto les provoca cierta nostalgia.

Un tercer factor es el alejamiento de la Iglesia en el entendido de que la religión consiste en los valores recibidos. Esto da cuenta de que hay una dificultad en la transmisión de la fe, que no consiste únicamente en valores sino principalmente en el seguimiento de Jesucristo.

El cuarto y último factor es la percepción de que instituciones laicas promueven valores similares a los del catolicismo.

En definitiva, el laicismo y el secularismo inciden, junto con el cambio en los modelos de crianza, en la decisión de los padres de no procurar una formación religiosa para sus hijos, tanto en el colegio como en la parroquia.

Opinión favorable hacia la Iglesia

Del total de los montevideanos encuestados, cerca de la mitad tiene una opinión favorable de la Iglesia Católica en Uruguay, mientras que el 31% tiene una opinión negativa.

Estudio Equipos consultores

Los que se autodefinen como católicos son el 38% de los citadinos, al tiempo que 18% se identifican con otras religiones y 43% no se afilian a ninguna en particular.

Este dato revela que se detuvo la caída de quienes se definen como católicos. Esta baja fue constante entre 1995 (57%) y 2010 (34%) y se estabilizó en los últimos 5 años.

Estudio Equipos consultores

Noción de lo perdido

Para quienes estuvieron cerca de la Iglesia y ya no lo están, el alejamiento es hoy una “situación conflictiva”, según detalla el reporte presentado por sus autores ante el Arzobispado. En esta línea, y “pese al alejamiento (que implica bajar la frecuencia de visita y en algunos casos estar muchos años sin ir a la Iglesia), las personas tienen una noción de qué han perdido: contacto con otros creyentes, la paz de la oración, la escucha de otra persona”. Algunas de las personas que se han alejado tienen necesidad de un contacto con la Iglesia.

Práctica religiosa

Entre los católicos encuestados, 8% asegura que asiste a ceremonias religiosas al menos una vez por semana, mientras que el 42% declara que lo hace rara vez o nunca.
En cuanto al rezo, 35% declara que hace oración al menos una vez al día y otro 32% lo hace una vez al mes, pero el 31% no suele rezar.
En general, quienes transmiten la fe en las familias son las mujeres, destaca el estudio.

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